La ruta del viento

El mundo del siglo XVII entre dos culturas

No quería terminar el año sin publicar un post sobre este libro , que a pesar de no ser muy conocido, me encantó. Cayó en mi e-book sin fijarme en que tenía más de 1000 páginas y menos mal que no me di cuenta, porque a veces para empezar un libro largo creo que necesito estar de vacaciones y nada más lejos de la verdad. Este libro, escrito en capítulos cortos, es ideal para leer poco a poco e ir saboreando la historia y los personajes.

La ruta del viento está dividida en tres partes, comenzando por cómo conocemos a los protagonistas, una joven española que huye de su destino haciéndose pasar por un chico y un heredero de un clan japonés. Estas historias están ambientadas en hechos reales históricos, ya que, a pesar de tratarse de una historia de ficción, gracias a los personajes, el lector va conociendo la realidad histórica desde 1609 hasta 1617, centrándose, sobre todo la historia de Japón y sus formas de vida.

Aunque hay dos personajes principales: Inés de Carrión y Guzmán, noble sevillana de una familia venida a menos y Ryo, hijo del jefe del clan Karaokura, el libro está lleno de personajes secundarios que van ocupando su propio lugar en la historia, ya que la autora ha ido entretejiendo historias paralelas que nos van adentrando en el mundo del Japón feudal.

De fondo, tenemos la historia comercial del mundo de principios del siglo XVII, las rutas al continente americano y de allí a Filipinas y, sobre todo, el Japón feudal, como se fue cerrando a las influencias exteriores que explicaran su historia, casi sin cambios, hasta la revolución Meiji en 1868.

Me ha encantado como Concha Álvarez ha elaborado la historia, una historia de ficción, con personajes bien creados (quizás un poco más modernos de lo que requiere la época) pero que permiten en un trasfondo real conocer las diferentes historias de todos los personajes secundarios que construyen el libro. Historias de amor, supervivencia, orgullo, vanidad, ansia de poder… Me ha gustado mucho como la autora ha introducido personajes de diferentes nacionalidades e intereses según su origen: holandeses y sus pretensiones mercantiles, españoles y portugueses que a pesar de estar unidos en la época ya van presagiando las diferentes formas de ver el mundo y su próxima y definitiva separación.

Recomiendo este libro por muchas razones, desde su amena lectura, la longitud de sus capítulos, a como la autora cambia los protagonistas de las historias en cada uno de ellos. Pero no quiero acabar este post sin añadir que también se aprende historia del siglo XVII, lo que siempre aporta un punto adicional a la lectura.

Anochecer

Una historia sobre el resurgir y la superación

Después de más de un año de pandemia, heladas, erupciones volcánicas… me apetecía leer uno de esos libros, que no por el hecho de ser clásicos, no dejan de verse como actual.

No soy lectora de ciencia ficción, pero de vez en cuando me apetece cambiar de registro y leer algo diferente. «Anochecer» no es uno de los libros más famosos del autor, aunque debo decir que, para los no lectores habituales de este género, es un libro ideal para comenzar a engancharte.

Anochecer, como la mayor parte de los libros de Asimov, no tiene como protagonistas a seres humanos, pero como es muy difícil ambientar las historias sin imaginar algo demasiado excéntrico, al final las descripciones son de personas reales, tanto físicamente, como sobre todo en la personalidad que reflejan, con sus virtudes, pero más que nada, con sus defectos, porque una de las grandes habilidades del autor es reflejar los pequeños defectos de sus personajes, aquello que les hace más reales.

El libro habla de un planeta con suficientes «soles» o estrellas como para que nunca sea de noche, pero que una vez cada 2000 años tiene un eclipse que deja todo a oscuras. El argumento fue lo suficientemente bueno para que el autor comenzara haciendo un relato corto y acabara escribiendo un libro.

El libro tiene tres capítulos: los hechos que suceden antes del anochecer y cómo algunos personajes se dan cuentan de la posibilidad del eclipse; el momento concreto del eclipse, es decir, de la tragedia y lo que ocurre después.

Mas allá de la historia en sí, lo que más me ha gustado es cómo cada uno de los personajes busca un sentido a todo lo que pasa, cómo su forma de pensar se va a adaptando y, sobre todo, lo que cada uno de ellos hace por sobrevivir.

A pesar de ser un libro de ciencia ficción, toda la historia está basada en los hechos de la historia de la humanidad, basándose en las diferentes disciplinas científicas como la Arqueología, la Física, la Psicología, o el valor de la comunicación y sobre todo en la Historia, en cómo el hombre ha ido evolucionando y aprendiendo y cómo, a pesar de lo que pase, sigue resurgiendo de sus cenizas.

Anochecer es un libro sobre la supervivencia del ser humano, sobre lo que cada uno es capaz de hacer para mantenerse con vida, pero también sobre los miedos y como cada uno se enfrenta a ello. Aún así,  no podemos olvidar el gran hilo conductor de la historia, como el autor ha narrado los hechos en cada una de las partes dando vida a los personajes y haciendo que te pongas en su lugar.

No me gustaría acabar la reseña si mencionar lo bien escrita que esta la obra. Hacía tiempo que no leía libros que no estuvieran escritos en los últimos 10 o 20 años y he notado, para bien, la diferencia tanto en la narrativa como en el vocabulario. No deberíamos dejar de leer obras maestras de vez en cuando que nos ayuden a rememorar esa manera diferente de ver plasmadas las palabras en los libros.

Creo que todos los lectores deberíamos leer en algún momento de nuestra vida algún libro de Asimov, ¿Por qué no empezar por este?

Pasiones Romanas

Una historia de supervivencia entre dos ciudades

Esta semana he terminado Pasiones romanas, no es el segundo libro de la lista de Premios Planeta que me hice, pero si es el segundo que voy a comentar. Ya decidí en los inicios de mi blog que solo iba a escribir sobre los libros que mereciera la pena recomendar en algún aspecto.

Lo primero que debo decir de esta novela es que no es un libro, ni para todos los gustos, ni para todos los momentos. A mí personalmente me ha gustado mucho, al principio me costó engancharme, luego ya no he podido parar, quizás porque tenía tiempo y lo he podido disfrutar despacio. No es un libro de acción, ni siquiera de amor, es un libro de cambios y supervivencia, de realidades, de cobardía y valentía según cada personaje y momento. Esto para mi es lo le ha dado más encanto.

La novela es una historia hechas de historias, de relatos que se entremezclan. Tiene una protagonista, Dana, que va uniendo a lo largo de su relato las historias de los personajes secundarios.  Aun así, en cada capítulo, estos personajes son los protagonistas, ya que cada uno de ellos nos van contando su historia y al final no sabes de quien tienes más ganas de saber más.

Cada uno de los diferentes personajes están muy bien construidos, si tuviera que elegir a alguno tendría muchas dudas. Matilde es de esas personas que te gustaría tener en tu vida, siempre es capaz de sobreponerse y de querer a sus amigos. De Marcos y Mónica me quedo con su pasión por los libros, y quizás también de la manera de Mónica de ver la vida y de su gusto por saber disfrutar y sacar partido de las cosas pequeñas. Del resto, podría elegir la constancia, la forma de vivir el amor… hay muchos personajes y por eso, muchas formas de ver este camino que es la vida, solo depende de si la vida es solo un camino, o si las metas que te vas poniendo y como llegas, o no, a cada una de ellas son las que construyen la vida.

Hay partes del libro que me han encantado, por ejemplo, con la excusa de un viaje de Dana he vuelto a leer la biografía de Camille Claudel y a disfrutar de sus maravillosas obras, no tan conocidas como las de su maestro Rodin, quizás por el simple hecho de ser mujer, como tantas veces ha pasado a lo largo de la historia del arte. Los paseos por Roma, las plazas, las fuentes… las ganas de vivir la ciudad eterna a través de sus barrios y no solo de sus monumentos.

La prosa de María de la Pau Janer es descriptiva, no lenta, pero si para leerla despacio, para disfrutar de las frases llenas de metáforas y comparaciones que te hacen entender las situaciones. ¿Recomiendo el libro? Claramente sí, pero para tardes tranquilas, para leerlo lentamente y para disfrutar de la forma en que está escrito.

En tiempo de prodigios

La historia a través de unas fotos

He tenido mala suerte en esta última temporada de lectura y no he leído nada que se pueda recomendar, así que después de varios libros, he tomado la decisión de cogerme el listado de los premios Planeta y elegir uno.  Tras seleccionar los que me han parecido más interesantes, que he guardado en mi lista para leerlos poco a poco, decidí empezar por “En tiempo de prodigios” porque ya había leído a Marta Rivera de la Cruz y quería apostar sobre seguro. No me he equivocado.

El libro fue finalista en el año 2006 de los premios Planeta, sé que quizás debería haber empezado por uno de los libros ganadores, pero leí el argumento y no pude resistirme. Siempre me han atraído las historias que se entremezclan en los libros, porque me permiten poder identificarme con los dos personajes o elegir uno si alguno de los dos no me llega hasta el fondo. En este caso no he tenido que elegir.

Cecilia, una de las dos protagonistas, no está pasando por su mejor momento, acaba de perder a su madre y una serie de decisiones que ha tomado en su vida la han hecho llegar a los 35 soltera y sin perspectivas de que eso vaya a cambiar. Su mejor amiga, Elena, que vive en Nueva York, le pide que haga de buena samaritana con su abuelo que se queda solo en Madrid y le visite al menos una vez a la semana para saber que está bien. Estas visitas son las que nos van a permitir conocer a Silvio.

Silvio es un octogenario, que viendo que su vida se va apagando, decide contarle a Cecilia la historia de su vida, una historia que no conoce nadie de su familia. Esta historia es mi parte favorita del libro. La vida de Silvio nos lleva a conocer la España de la primera mitad del siglo XX y alguna parte de la historia de Europa, su historia, a través de las fotografías que guarda en una caja

De cualquier manera, no son solamente las dos historias lo más me ha gustado del libro, son todas las pequeñas historias que se van introduciendo a través de multitud de personajes secundarios. Marta Rivera de la Cruz es capaz de ahondar en los sentimientos a través de todos los personajes. Muchos de ellos aparecen de forma casual y a veces casi pueden pasar desapercibidos, por lo que quizás es más relevante en caso de Cecilia. Pero no es el único, y es esto lo que hace tan cercano el libro.

Este es uno de estos libros que recomiendo para disfrutar leyendo, para detenerte en algunas de las reflexiones que hacen los personajes de los sentimientos. Es un libro de los que acabas con optimismo, es más, es un libro que te despierta las ganas de disfrutar de los momentos sencillos de la vida. Es imposible no sentirte identificado con alguna de las muchas frases sueltas que expresan sus personajes y si no te sienes identificado, quizás sí que te lleguen alguna de las ideas que trasmiten los personajes ante sus experiencias vividas.

¡Absolutamente recomendable!